Entregan nuevos paradores del Corredor Artesanal de la Huasteca para fortalecer la economía indígena en Hidalgo
Los espacios ubicados en Huautla y Mecatlán buscan impulsar la comercialización de artesanías y gastronomía tradicional, además de preservar la identidad cultural de los pueblos originarios de la región.
Con el propósito de fortalecer la economía comunitaria, promover la comercialización de productos elaborados por personas artesanas y cocineras tradicionales, así como preservar el patrimonio cultural de los pueblos indígenas, el Gobierno de Hidalgo entregó este martes dos nuevos paradores del Corredor Artesanal de la Huasteca, ubicados en la carretera Huautla-Las Pilas, en el municipio de Huautla, y en la localidad de Mecatlán, perteneciente al municipio de Yahualica.
La inauguración de estos espacios contó con una importante participación de artesanas, artesanos, cocineras tradicionales y habitantes de la región, quienes se dieron cita para celebrar la apertura de una infraestructura que busca convertirse en un punto estratégico para la promoción y venta de productos representativos de la Huasteca hidalguense.
Los nuevos paradores forman parte de un proyecto impulsado por el Gobierno del Estado, a través de la Comisión Estatal para el Desarrollo Sostenible de los Pueblos Indígenas (CEDSPI), con el objetivo de generar mejores condiciones para el desarrollo económico de las comunidades indígenas y contribuir al fortalecimiento de sus actividades productivas.
Durante los actos de entrega, el comisionado estatal para el Desarrollo Sostenible de los Pueblos Indígenas, Prisco Manuel Gutiérrez, estuvo acompañado por el presidente municipal de Huautla, Jorge Alberto Hernández Cortés, así como por la alcaldesa de Yahualica, Francisca Lara Velázquez, quienes coincidieron en la importancia de seguir impulsando proyectos que beneficien directamente a las familias de la región.
Para la construcción de ambos espacios se destinó una inversión conjunta de 2 millones 928 mil 515 pesos con 47 centavos, recursos orientados a la creación de instalaciones adecuadas para la exhibición, promoción y comercialización de artesanías, alimentos tradicionales y diversos productos elaborados por habitantes de las comunidades indígenas.
Las autoridades informaron que estos dos espacios forman parte de un proyecto más amplio, ya que actualmente continúan los trabajos para la apertura de los siete paradores restantes que integrarán el Corredor Artesanal de la Huasteca, una iniciativa que busca consolidar una red de espacios destinados al fortalecimiento de la economía local y la promoción cultural.
Durante los eventos de inauguración, las y los asistentes compartieron diversas muestras de la riqueza cultural que caracteriza a la Huasteca hidalguense. Entre las actividades destacaron presentaciones gastronómicas, rituales tradicionales y expresiones culturales que reflejan la identidad de los pueblos originarios y la vigencia de sus costumbres ancestrales.
Asimismo, se exhibió una amplia variedad de artesanías elaboradas mediante técnicas transmitidas de generación en generación, demostrando el conocimiento, la creatividad y el trabajo que distinguen a las comunidades indígenas de la región.
Uno de los testimonios más representativos fue el de Virginio Hernández, artesano originario de la localidad de Huazalinguillo, en el municipio de Huautla, quien se dedica a la elaboración de canastas y chiquihuites de otatillo. El productor destacó la importancia de contar con espacios adecuados para comercializar sus productos y generar mayores ingresos para su familia.
El artesano explicó que, al igual que otros habitantes de la región, enfrentó afectaciones derivadas de fenómenos meteorológicos recientes, particularmente por los daños ocasionados por la vaguada monzónica, que provocó pérdidas de materiales utilizados en la elaboración de sus artesanías.
Sin embargo, aseguró que los artesanos continúan trabajando para salir adelante y preservar una actividad que representa no solo una fuente de ingresos, sino también una parte importante de la identidad cultural de sus comunidades.
De acuerdo con su experiencia, la creación de estos paradores permitirá acercar sus productos a un mayor número de visitantes y contar con un espacio estratégico para impulsar las ventas y mejorar las condiciones económicas de quienes dependen de esta actividad.
Por otra parte, María Alba Ramírez, habitante de la comunidad de Mecatlán, compartió cómo la elaboración y venta de alimentos tradicionales se ha convertido en un sustento fundamental para su familia. Diariamente prepara empanadas de frijol molido, bocoles y atole de maíz agrio, productos típicos que forman parte de la gastronomía regional.
La cocinera tradicional señaló que los ingresos obtenidos a través de la venta de estos alimentos le permiten cubrir gastos esenciales del hogar y contribuir a la educación de sus hijos. Además, expresó su satisfacción por contar con un espacio más cómodo y adecuado para desarrollar su actividad económica.
Para las personas beneficiarias, la apertura de estos paradores representa una oportunidad para mejorar sus condiciones de trabajo, incrementar la visibilidad de sus productos y fortalecer la actividad económica de sus comunidades mediante la llegada de visitantes y consumidores.
Las autoridades estatales destacaron que esta iniciativa forma parte de la estrategia impulsada por la Unidad de Planeación y Prospectiva, encabezada por Miguel Ángel Tello Vargas, cuyo objetivo es promover una prosperidad incluyente que permita mejorar la calidad de vida de los pueblos indígenas del estado.
Además, señalaron que el proyecto constituye una acción concreta del gobierno encabezado por Julio Menchaca Salazar para fortalecer la economía comunitaria, reconocer el valor de los saberes ancestrales y generar condiciones que permitan a las personas artesanas y cocineras tradicionales continuar desarrollando actividades que forman parte del patrimonio cultural de Hidalgo.
Con la puesta en marcha de estos nuevos espacios, el Corredor Artesanal de la Huasteca avanza en su consolidación como una plataforma para la promoción económica y cultural de las comunidades indígenas, contribuyendo a preservar tradiciones, impulsar el desarrollo regional y generar nuevas oportunidades para cientos de familias que encuentran en las artesanías y la gastronomía una fuente de identidad, orgullo y sustento económico.
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